Pyongyang abrió sus instalaciones nucleares a los inspectores internacionales.
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Estados Unidos eliminó a Corea del Norte de su lista de "naciones que promueven el terrorismo".
El Departamento de Estado hizo el anuncio este sábado y dijo que la decisión se adoptó luego de que Pyongyang abriera sus instalaciones nucleares a la inspección internacional.
Sean McCormack, portavoz del Departamento de Estado, explicó que este paso sigue intensas consultas con los
socios de las conversaciones multipartitas para la desnuclearización de Corea del Norte.
Corresponsales de la BBC dicen que Pyongyang buscaba salir de la lista de "patrocinadores del terrorismo" con el objetivo de poder recibir préstamos y ayuda internacional y como un paso hacia su "rehabilitación diplomática".
Objeción de Japón
Pero Japón objetó la medida y dijo que es "extremadamente lamentable" que Estados Unidos haya removido a Corea del Norte de su lista negra.
Nakagawa dijo que la decisión de EE.UU. es extremadamente lamentable.
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El ministro de Finanzas de Japón, Shoichi Nakagawa, indicó que estos secuestros son "actos terroristas" y que dudaba de que Estados Unidos lo haya consultado antes de tomar la decisión.
El funcionario transmitió al presidente George W. Bush la preocupación de las familias de ciudadanos japoneses que, según afirma, fueron secuestrados a fines de los años 70 y a comienzos de los 80 y llevados a Corea del Norte por agentes de Pyongyang.
Nakagawa hizo estas declaraciones desde Washington, al margen de la reunión del G7.
Un "reto"
De acuerdo con McCormack, Corea del Norte accedió a dar un "papel importante" al Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA) en el proceso para verificar su
desnuclearización.
Una funcionaria de Seguridad dijo que no se asumirán las inspecciones "con ingenuidad".
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"Cada aspecto de la verificación que nos interesaba está incluido en este acuerdo", precisó.
Sin embargo, la funcionaria del Seguridad Internacional y No Proliferación Patricia McNerney reconoció que la verificación no será fácil.
Los inspectores tendrán que encarar un "gran reto", que "no vamos a asumir con ingenuidad".
McNerney dijo que es necesario que Pyongyang garantice "el acceso a los sitios nucleares y la recolección y el retiro de muestras materiales y ambientales".
También reclamó que se permitan "llevar a cabo pruebas forenses de materiales y equipos, el estudio de documentos y realizar entrevistas a personal relacionado con el programa nuclear".